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Desarrollo de producto · Lleida

Desarrollo SaaS en Lleida.De idea a producto útil.

Convierte un problema que conoces en una aplicación que otras personas puedan usar. Te ayudo a definir, diseñar y desarrollar tu SaaS a medida, empezando por una primera versión que tenga sentido probar.

Trato directo con Álvaro Garray · Español y catalán

Un SaaS es un producto al que tus clientes acceden por internet. Puede reunir cuentas, equipos o suscripciones, según su modelo. La primera decisión es qué tarea resolverá y por qué alguien lo elegiría frente a las alternativas.

Resolver dudas

El punto de partida

Que encaje con lo
que necesitas resolver.

Empezamos por el negocio y una necesidad concreta. Estas son algunas situaciones en las que podemos trabajar juntos.

Conoces un problema de tu sector

Has detectado una tarea repetida en varias empresas y quieres comprobar si puede convertirse en un producto por el que pagarían.

El prototipo se te queda corto

Una maqueta o herramienta sin código ha servido para conversar con usuarios. Ahora necesitas definir la aplicación y sus responsabilidades técnicas.

Quieres comercializar una herramienta

Tu solución ya sirve dentro de tu negocio. Antes de ofrecerla a terceros hay que revisar cuentas, separación de datos, soporte y condiciones de uso.

Del plan a la entrega

Cada pieza,
con una función.

La propuesta concreta qué se hace, qué necesitas aportar y cómo se revisa. El alcance se acuerda antes de empezar.

01 /

Una primera versión con foco

Definimos el usuario, el problema y el recorrido principal. Priorizamos lo imprescindible para validar el producto y dejamos las ampliaciones en una lista separada.

02 /

Pantallas que se entienden

Diseñamos cómo entrar, completar una tarea y entender el resultado. Los bocetos permiten revisar el funcionamiento antes de invertir en desarrollar todas las pantallas.

03 /

Cuentas, roles y datos

Si el producto atiende a varias empresas, concretamos qué información corresponde a cada una y quién puede consultarla o modificarla. Los permisos se comprueban con casos reales de uso.

04 /

Modelo de acceso y cobro

Estudiamos si necesitas acceso gratuito, planes de pago o contratación manual. Altas, bajas, límites y pasarela de pago se especifican según el modelo elegido.

05 /

Conexiones con criterio

Revisamos las herramientas con las que debe conectarse el SaaS. Primero comprobamos sus accesos, documentación y costes; después definimos qué intercambio de datos aporta valor.

06 /

Entrega y siguiente etapa

Acordamos pruebas de aceptación, publicación, documentación y continuidad. Así sabes qué recibes, qué puedes gestionar y cómo se presupuestan las siguientes versiones.

Un proceso comprensible

Saber dónde estás.
Y qué viene después.

Cada propuesta concreta funciones, entregas y pruebas. Alojamiento, proveedores, revisión legal, soporte y evolución se detallan por separado según lo que necesite tu producto.

  1. Aterrizar la idea

    Revisamos usuarios, alternativas y recorrido principal. Un ejemplo concreto de la tarea ayuda más que una lista de funciones sin prioridad.

  2. Construir por etapas

    Convertimos el alcance en entregas revisables. Pruebas el flujo acordado, recogemos incidencias y ajustamos antes de sumar más complejidad.

  3. Observar y decidir

    La primera versión se contrasta con personas del público previsto. Su uso y sus dudas orientan qué mejorar, mantener o descartar.

Antes de decidir

Preguntas claras.
Respuestas útiles.

¿Qué diferencia hay entre un SaaS y un programa interno?

El programa interno organiza el trabajo de tu empresa. Un SaaS se ofrece como producto a otros usuarios o negocios. Eso añade decisiones sobre altas, acceso, separación de datos, cobro y soporte. Si solo necesitas mejorar tu operativa, conviene valorar primero software a medida.

¿Cuánto cuesta desarrollar un SaaS?

Depende del recorrido principal, los tipos de usuario, las integraciones y la forma de cobrar. La propuesta debe separar desarrollo inicial, servicios externos y operación posterior. Para presupuestarlo, empezamos por una descripción concreta del producto y de su primera versión.

¿Se puede empezar con un MVP?

Sí. Un MVP es una primera versión acotada que permite probar una utilidad concreta. Debe funcionar en ese recorrido y definir sus límites. No hace falta incluir todas las ideas iniciales; sí acordar qué se va a validar y cómo recoger la respuesta de los usuarios.

¿El código y las cuentas estarán a mi nombre?

La titularidad del desarrollo, las licencias y el acceso a alojamiento, repositorio y proveedores se concretan por escrito. Conviene resolverlo antes de empezar, junto con la entrega de datos y las condiciones para que otra persona pueda mantener el producto.

Tu proyecto, desde Lleida

Cuéntame qué tienes
en mente.

Una idea, un proceso que quieres mejorar o una campaña por preparar. Lo revisamos y definimos el siguiente paso.