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Presupuesto sin cifras inventadas

¿Cuánto cuesta una web?

La tecnología por sí sola no fija el precio. El coste depende de qué debe entregarse, quién aporta cada material, qué se integra y cómo se validará. La calculadora sirve para orientarse; la propuesta escrita define el importe aplicable.

Cuatro bloques que cambian el alcance

Una comparación útil separa estos conceptos y evita llamar «la misma web» a propuestas con responsabilidades diferentes.

Contenido y estructura

Páginas, idiomas, textos, imágenes, carga de datos y migración de contenido existente.

Funciones

Formularios, catálogo, reservas, pagos, usuarios, permisos, buscador o panel de gestión.

Integraciones

Proveedores de pago, CRM, ERP, transportistas, analítica y cualquier API de terceros.

Operación posterior

Alojamiento, licencias, copias, actualizaciones, soporte, formación y cambios recurrentes.

Preguntas frecuentes

¿La calculadora da un presupuesto definitivo?

No. Da una orientación a partir de las opciones seleccionadas. La propuesta final se prepara después de validar requisitos, contenidos, integraciones y responsabilidades.

¿Dónde se consultan las tarifas vigentes?

Las tarifas de referencia y las condiciones de cada modalidad se mantienen en la página de precios. Si existe una discrepancia con otra página, prevalece la propuesta escrita para el proyecto.

¿El importe incluye costes recurrentes?

Solo los que figuren expresamente. Conviene separar desarrollo inicial, alojamiento, dominio, licencias, mantenimiento, soporte e impuestos.

¿Necesitas una cifra aplicable a tu caso?

Describe el alcance y prepararemos una propuesta con entregables, exclusiones, dependencias y precio por escrito.

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