La diferencia no está en cuál “convierte más”, sino en el trabajo que debe hacer cada página. Una landing concentra una acción; una web corporativa organiza varias necesidades de información. El formato correcto depende del alcance real.
Cuatro preguntas para decidir
¿Hay una sola acción prioritaria?
Landing: Suele encajar cuando una campaña, lanzamiento o solicitud concreta necesita una página enfocada.
Corporativa: Encaja mejor cuando distintas audiencias necesitan explorar servicios, empresa, proyectos y contacto.
¿Cuánto contenido debe mantenerse?
Landing: Concentra la información esencial en una sola ruta.
Corporativa: Distribuye el contenido en una arquitectura con páginas y responsables de actualización.
¿Qué navegación necesita el usuario?
Landing: Reduce opciones para facilitar una acción concreta.
Corporativa: Permite comparar servicios y recorrer información relacionada.
¿Cómo se medirá?
Landing: Se definen eventos asociados a la campaña y a su formulario o compra.
Corporativa: Se definen recorridos y eventos por página. Ninguno de los dos formatos garantiza conversiones.
También pueden convivir
Una empresa puede mantener su web corporativa y publicar una landing para una campaña concreta. En ese caso deben acordarse dominio, analítica, formularios, tratamiento de datos y quién mantiene el contenido. No es necesario duplicar toda la información corporativa.
Qué debe quedar por escrito
- Objetivo, audiencia y acción principal.
- Contenido, idiomas, formularios e integraciones.
- Responsables de validación y mantenimiento.
- Entregables, revisiones, calendario y precio.
- Eventos que se medirán y límites de la medición.
Los importes vigentes están en la página de precios; el calendario se confirma después de revisar contenido, integraciones y disponibilidad. Puedes consultar el servicio de landing pages o el de web corporativa para ver el alcance posible.
