3.200 habitantes a 11 km de Lleida. Por un lado, comercio familiar de tres generaciones: panadería, carnicería, ferretería, taller. Por otro, profesionales que se han mudado al pueblo y abren negocios nuevos: clínica dental, fisioterapia, peluquería de moda, freelance digital.
Cada perfil necesita una web distinta. El comercio tradicional vende confianza y testimonio: "llevamos 40 años aquí, mi padre antes que yo". El nuevo profesional vende modernidad: "reserva online, atención sin esperas, certificaciones recientes". La web tiene que respetar esa identidad.
Estamos a 11 km, a 15 minutos. Conocemos el Segrià y el ritmo de Rosselló. Hacemos webs que respetan la historia del negocio cuando la hay y que potencian la novedad cuando es lo que vende. Cada caso, cada tono.