Una propuesta web se entiende mejor cuando separa objetivos, entregables, dependencias y costes. No necesitas dominar la tecnología: necesitas saber qué se va a construir, quién aporta cada elemento y qué ocurrirá después de publicar.
Lo clave, en 30 segundos
- Define la acción principal que debe facilitar la web.
- Pide un alcance escrito con inclusiones, exclusiones y criterios de aceptación.
- Aclara titularidad, accesos, licencias y portabilidad antes de empezar.
- Compara el coste inicial junto con mantenimiento y renovaciones.
- No tomes una garantía de ventas, tráfico o posición en Google como evidencia.
Antes de pedir propuestas
Prepara una nota breve con estas decisiones:
- Qué público debe encontrar y usar la web.
- Qué acción importa: contactar, reservar, comprar, solicitar información o consultar.
- Qué contenidos ya existen y quién validará textos, imágenes, productos y traducciones.
- Qué integraciones son necesarias: pagos, agenda, CRM, logística o analítica.
- Quién mantendrá la información y la parte técnica tras la entrega.
- Qué requisitos legales, de privacidad o accesibilidad debe validar el negocio.
Con esa base, dos propuestas resultan más fáciles de comparar aunque utilicen tecnologías distintas.
Preguntas que deben quedar respondidas
- ¿Qué se entrega? Número o tipo de páginas, funciones, idiomas, carga de contenidos, pruebas y formación.
- ¿Qué queda fuera? Redacción, fotografía, licencias, mantenimiento, campañas, migraciones o integraciones no incluidas.
- ¿De qué depende el calendario? Hitos, materiales que debe aportar el cliente, revisiones y terceros. La fecha debe corresponder al alcance concreto.
- ¿Cómo se aceptan los cambios? Rondas o bolsa de horas, forma de aprobar una fase y tratamiento de nuevas peticiones.
- ¿Quién controla los activos? Titular del dominio, cuentas de alojamiento, repositorio, panel, analítica y servicios externos.
- ¿Qué puede trasladarse? Código, base de datos, contenidos y configuración, teniendo en cuenta licencias y componentes de terceros.
- ¿Qué costes continúan? Alojamiento, dominio, licencias, soporte, mantenimiento y comisiones de proveedores.
Propiedad no significa lo mismo para todo
Pide que la propuesta distinga dominio, contenidos, código propio, licencias y cuentas de terceros. Así sabrás qué recibes, qué puedes exportar y qué debe renovarse.Señales para detenerse y pedir precisión
- Resultados comerciales o posiciones en Google garantizados sin datos ni condiciones.
- Precio sin una lista clara de entregables y exclusiones.
- Portfolio, opiniones o casos que no pueden comprobarse públicamente.
- Dominio, accesos o procedimiento de salida sin definir.
- Calendario cerrado antes de conocer contenidos, integraciones y revisiones.
- Costes recurrentes o licencias que solo aparecen después de contratar.
- Medidas de seguridad o cumplimiento descritas como garantías absolutas.
Cómo comparar el coste
Compara el mismo alcance y anota por separado proyecto inicial, servicios recurrentes y posibles ampliaciones. Una cifra más baja puede incluir menos contenido o soporte; una cifra más alta no demuestra por sí sola más calidad.
ilerNetwork publica sus tarifas propias de referencia. La propuesta final concreta el alcance, el IVA, las dependencias y la forma de pago aplicables al proyecto.
Qué debe ocurrir al entregar
- Comprobación de las funciones incluidas y registro de incidencias pendientes.
- Entrega de los accesos y activos acordados.
- Explicación de copias, actualizaciones y soporte posterior.
- Confirmación de analítica y consentimiento cuando formen parte del alcance.
- Lista de renovaciones, responsables y fechas conocidas.
ilerNetwork es el estudio de diseño y desarrollo web de Álvaro Garray Molina. Si quieres comparar una necesidad concreta con las tarifas publicadas, puedes enviar el alcance para revisarlo.
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Cuéntame qué necesitas y te indicaré qué datos faltan antes de preparar una propuesta.
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